LOVE THE 90's: EL FESTIVAL QUE LLEVÓ A LA ARENA CDMX DIRECTO A REVIVIR LA MEJOR ÉPOCA DEL MUNDO
Notas de Música

LOVE THE 90's: EL FESTIVAL QUE LLEVÓ A LA ARENA CDMX DIRECTO A REVIVIR LA MEJOR ÉPOCA DEL MUNDO

La noche del 20 de marzo, la Arena CDMX volvió a convertirse en ese lugar donde el corazón late al ritmo de los 90, donde la música nos hace viajar en el tiempo y donde, simplemente, somos felices. Love the 90s, el mayor festival noventero de España, reunió a más de 20,000 almas en un mismo viaje en el que todo volvió a empezar, la mejor época regresó y volvimos a ser jóvenes a través de la magia de los años noventa.

El encargado de conducir la velada fue Jessie Cervantes, quien abrió con un enérgico “Bienvenidos al lugar más feliz del mundo”, dando paso a una noche llena de nostalgia y diversión.

Antes de que comenzara el show, las pantallas —al estilo de televisores clásicos— mostraban un conteo regresivo que marcaba los segundos para el arranque, mientras una voz nos recordaba que la música es ese medio capaz de devolvernos a nuestra juventud.

Artistas que dieron voz a toda una generación, como Haddaway, Vengaboys, Safri Duo, Dr. Alban, Alice DJ, La Bouche, Mr. President, Whigfield, Proyecto Uno, 20 Fingers ft. Nyah Jewel, Daisy Dee de Technotronic, Paradisio, Snap!, Ann Lee, Abel de SBS, Rafa Villalba, Rebeca, Double Vision y Locomía, subieron uno tras otro al escenario. No era un tributo: eran ellos, los artistas originales, con sus nombres proyectados en pantallas gigantes, mientras el público vivía cada canción como lo hizo en los 90.

Canciones como “Pump Up The Jam”, “Be My Lover”, “What Is Love”, “Saturday Night”, “Born Slippy”, “Follow the Leader”, “Suavemente” y “Rhythm Is a Dancer” hicieron bailar a toda la Arena. Beats noventeros, láseres al estilo de los antros de la época, humo de hielo seco, luces, bailarines, proyecciones temáticas, pelotas gigantes y los Jumper Brothers crearon un espectáculo que envolvía a todos los asistentes. Cada detalle de la producción estaba pensado para recrear ese ambiente: desde los gráficos en las pantallas y las coreografías, hasta la nostalgia sonora y la estética visual de la década. El público, con lentes de colores, vestuarios de la época y pasos que solo quienes vivieron los 90 reconocen, viajó a uno de los mejores momentos de su vida.

Porque los noventa lo fueron todo: crecimos queriendo ser grandes y hoy daríamos lo que fuera por volver a ser niños. Y este 20 de marzo, por una noche, la Arena CDMX lo logró. Lo vivido quedará para siempre: más de 20,000 almas viajaron juntas en el tiempo a través de la música y nos reencontramos en ese lugar al que siempre queremos volver.

Nos vemos de nuevo en 2027.