Reseña ARLAN JAN GUSTAFSON
- Título original: Coyote vs. Acme
- Año: 2026
- País: Estados Unidos
- Género: Comedia | Aventura | Animación | Familiar | Live action / Animación
- Dirección: Dave Green
- Guion: Samy Burch
- Historia: Samy Burch, James Gunn y Jeremy Slater
- Basada en: el artículo satírico Coyote v. Acme, de Ian Frazier
- Reparto: Will Forte, John Cena y Lana Condor
- Personajes: Wile E. Coyote, Correcaminos, Bugs Bunny, Pato Lucas y otros personajes de Looney Tunes
- Producción: Warner Bros. Pictures / Warner Bros. Animation
- Distribución: Ketchup Entertainment
- Estreno: 27 de agosto de 2026
- 🎙️ Doblaje latino destacado
- Sebastián Llapur: Pato Lucas
- Arturo Mercado: Bugs Bunny
- Humberto Vélez: Juez

Sinopsis: Después de pasar años utilizando los productos de ACME para intentar capturar al escurridizo Correcaminos, Wile E. Coyote finalmente se da cuenta de que quizá el problema no sea él, sino la compañía responsable de fabricar todos esos artefactos que inevitablemente terminan explotándole en la cara.
Cansado de tantos fracasos, el Coyote contrata a un abogado con poca fortuna para hacer algo que jamás habíamos imaginado verlo intentar: demandar a ACME.
Lo que comienza como un peculiar juicio contra una gigantesca corporación rápidamente se convierte en una disparatada aventura llena de conspiraciones, accidentes imposibles, viejos conocidos y todo el humor que ha caracterizado durante décadas a los Looney Tunes.
Pero enfrentarse a ACME podría resultar mucho más peligroso que cualquiera de sus intentos por capturar al Correcaminos.
🐺💥 Después de sobrevivir a cohetes, dinamita, yunques y precipicios, el Coyote está listo para enfrentarse a su enemigo más peligroso: los abogados. 😂

Pocas películas pueden presumir que su historia fuera de la pantalla terminó pareciéndose tanto a la que estaban intentando contar.
Después de años utilizando cohetes defectuosos, resortes gigantes, explosivos y toda clase de productos ACME para intentar capturar al Correcaminos, Wile E. Coyote finalmente decide hacer algo sensato: contratar un abogado y demandar a la compañía responsable de tantos fracasos.
Lo verdaderamente irónico es que Coyote vs. Acme también tuvo que luchar por su propia supervivencia.
Warner Bros. Discovery decidió originalmente no estrenar la película a pesar de estar prácticamente terminada, provocando una enorme reacción entre realizadores, animadores y fanáticos. Después de años de incertidumbre, campañas como #ReleaseCoyoteVsAcme y una búsqueda de comprador, la película finalmente consiguió escapar de la bóveda.
Y después de verla, resulta todavía más difícil entender por qué estuvimos tan cerca de perderla.
Un juicio que solamente podía ocurrir en el universo Looney Tunes
Coyote vs. Acme toma una premisa completamente absurda y la lleva hasta sus últimas consecuencias.

Wile E. Coyote, cansado de que los productos ACME fracasen constantemente, busca la ayuda de un abogado venido a menos para demandar a la gigantesca corporación. Lo que comienza como un caso aparentemente ridículo termina convirtiéndose en una aventura mucho más grande, con secretos, conspiraciones y un giro que consigue conectar buena parte de las situaciones que hemos visto.
La película entiende perfectamente el tipo de universo en el que se desarrolla.
Hay humor negro, dobles sentidos, golpes, explosiones, accidentes imposibles y personajes sobreviviendo a cosas que acabarían con cualquier ser humano. En otras palabras, son los Looney Tunes comportándose como los Looney Tunes.
Y eso es precisamente lo que necesitábamos.
El Coyote no necesita hablar para robarse la película
Uno de los mayores logros está en el propio Wile E. Coyote.
El personaje prácticamente no necesita palabras para transmitir frustración, emoción, tristeza o esperanza. Sus expresiones y movimientos continúan demostrando por qué ha logrado sobrevivir durante tantas décadas como uno de los grandes personajes de la animación.
Pero la historia también encuentra espacio para desarrollar a su abogado, quien comienza viendo el caso como otra oportunidad profesional y termina encontrando un propósito personal gracias, irónicamente, al propio Coyote.
La relación entre ambos le aporta corazón a una película que fácilmente podría haberse conformado con encadenar chistes durante dos horas.
Por otra parte, John Cena entiende perfectamente la tarea que le corresponde. Su interpretación abraza lo exagerado y caricaturesco del universo hasta convertirse en uno de los elementos más divertidos de la cinta. Es un villano ridículo cuando necesita serlo, amenazante cuando corresponde y nunca parece avergonzarse del material que está interpretando.

Un homenaje para quienes crecieron con los Looney Tunes
La película tampoco desaprovecha la enorme historia de la franquicia.
A lo largo del metraje aparecen personajes conocidos, referencias y pequeños guiños que recompensan especialmente a quienes crecieron viendo estas caricaturas.
Incluso encontramos homenajes mucho más específicos, como la aparición de una caricaturización al estilo de Peter Lorre, actor cuyo rostro, voz y gestos fueron parodiados incontables veces durante la época dorada de la animación estadounidense.
También resulta curioso el apellido Avery del abogado protagonista, imposible de escuchar sin pensar en Tex Avery, una de las figuras fundamentales en el desarrollo del humor y lenguaje visual que terminaría definiendo buena parte de los Looney Tunes y de la animación estadounidense.
Son pequeños detalles que demuestran que detrás de la película existe cariño por la historia de estos personajes.
Una animación que recupera el espíritu clásico

Visualmente, Coyote vs. Acme busca que sus personajes tridimensionales mantengan una apariencia cercana a la animación tradicional mediante técnicas de renderizado estilizado que recuerdan al cel shading.
El resultado funciona especialmente bien con el Coyote. Sus movimientos mantienen esa elasticidad imposible de las caricaturas clásicas y permiten que conviva con actores y escenarios reales sin perder completamente su identidad.
También existen momentos realizados directamente con animación 2D, incluyendo apariciones de personajes como Bugs Bunny, que funcionan como un pequeño regalo para los seguidores de la animación tradicional.
No todo alcanza el mismo nivel. Hacia el final existen algunos personajes secundarios cuyo modelado y acabado se sienten considerablemente menos pulidos que el resto, generando una diferencia visual bastante evidente.
Afortunadamente, son momentos puntuales y no terminan arruinando un apartado visual que, en términos generales, cumple muy bien con su propósito.
🇲🇽 El doblaje mexicano también entra al juego
Para el público mexicano existe otro ingrediente importante: el doblaje.
La adaptación aprovecha los dobles sentidos, albures y referencias locales para trasladar parte del humor al español sin abandonar el espíritu absurdo de la película.
Además, encontramos voces muy reconocibles dentro del doblaje latino, entre ellas Sebastián Llapur como el Pato Lucas, Arturo Mercado como Bugs Bunny y Humberto Vélez dando voz al juez.
Para quienes crecieron viendo a estos personajes doblados al español latino, escuchar voces familiares agrega otra dosis de nostalgia.

Un humor de casi 90 años que todavía funciona
Quizá lo más sorprendente de Coyote vs. Acme es comprobar que la fórmula continúa funcionando.
El Coyote puede caer desde un precipicio, recibir una roca en la cabeza, explotar por culpa de uno de sus propios inventos o terminar aplastado por algo que él mismo construyó y, décadas después, seguimos riéndonos.
La película no intenta avergonzarse de ese humor ni transformarlo completamente para las nuevas generaciones. Lo actualiza, juega con él y añade algunos chistes dirigidos a los adultos, pero conserva esa esencia de violencia caricaturesca, situaciones absurdas y comedia visual que convirtió a los Looney Tunes en iconos.
Y quizás esa sea su mayor victoria.
Coyote vs. Acme es divertida, nostálgica y consciente de lo absurdo de su existencia. Tiene algunos tropiezos visuales y no todos sus chistes funcionan con la misma fuerza, pero consigue algo mucho más importante: se siente como una película hecha por personas que entienden por qué seguimos queriendo a estos personajes.
Después de todo lo ocurrido detrás de cámaras, resulta además imposible ignorar la maravillosa ironía de su existencia:
Wile E. Coyote pasó toda su vida intentando sobrevivir a los productos ACME, pero su película tuvo que sobrevivir primero a Hollywood............. Y esta vez, contra todo pronóstico, el Coyote ganó.

