- Un monitor curvo o uno plano, dependiendo de lo que busques el modelo ideal para ti puede ser cualquiera de los dos
El Día del Gamer cada 29 de agosto conmemora la fecha en la que se creó el que se considera el primer videojuego de la historia, Tennis for Two. Hoy la celebración es la excusa perfecta para jugar, y qué mejor que hacerlo en un monitor que resalte cada detalle, pues estas pantallas definen cómo ves la acción y cómo sientes la experiencia.
En el mundo del gaming, cada detalle cuenta. Desde la fluidez del movimiento hasta la nitidez de los gráficos, los gamers saben que el equipo correcto puede marcar la diferencia entre una victoria épica y una derrota frustrante.
Por esta razón, la elección del monitor es crucial, y con opciones cada vez más sofisticadas en el mercado, los monitores curvos y planos ofrecen ventajas distintas para distintos perfiles de jugador. ¿Cuál es la mejor opción? La respuesta dependerá de tu estilo, tus hábitos y la experiencia que estés buscando frente a la pantalla.
¿La gran pregunta? ¿Curvo o plano? La buena noticia es que no hay una sola respuesta: hay un monitor ideal para cada tipo de gamer.
Monitores curvos: inmersión total
Los monitores curvos están diseñados para envolver al jugador en la acción. Su curvatura imita el campo visual natural del ojo humano, lo que genera una sensación de profundidad y amplitud única.
Estas características hacen que estos monitores sean recomendados para jugadores que priorizan la experiencia visual, creadores de contenido, streamers y quienes pasan muchas horas frente a la pantalla.
Ventajas clave:
- Inmersión mejorada: te sientes “dentro del juego”, ideal para títulos de mundo abierto, simuladores o RPG.
- Menor fatiga visual: la curvatura reduce los movimientos oculares laterales.
- Campo de visión optimizado: perfecto para pantallas ultrawide y multitarea.
En particular, el monitor Odyssey OLED G9 (modelo G95SD) se destaca con su pantalla 49″ ultrawide curva (32:9) con resolución Dual QHD (5 120×1 440). Cuenta con procesador NQ8 AI Gen3 en G80SD, el mismo de la pantalla premium Samsung Neo QLED 8K de 2024. Este revolucionario procesador analiza el contenido y restaura detalles por cada píxel para una calidad de imagen mejorada por IA. Otros aspectos gamer a destacar de este modelo son:
- Frecuencia ultrarrápida de 240 Hz y tiempo de respuesta de 0.03 ms GTG
- Panel QD‑OLED con negros profundos y colores vibrantes
- Tecnología Glare‑Free que minimiza reflejos incluso en entornos muy iluminado.
Monitores planos: precisión y versatilidad
Los monitores planos siguen siendo los favoritos para muchos gamers, especialmente en títulos competitivos que exigen alta precisión. Este tipo de monitor gamer es recomendado para gamers competitivos, jugadores casuales, usuarios que también lo aprovechan para tareas de oficina o edición.
Ventajas clave:
- Diseño versátil y compacto: fáciles de montar, ideales para escritorios pequeños o configuraciones múltiples.
- Menor distorsión geométrica: muy valorado en juegos de disparos o estrategia, donde cada pixel cuenta.
- Compatibilidad total: funcionan bien en cualquier ángulo de visión y con múltiples dispositivos.
La oferta de monitores planos es amplia, y entre ella destaca el nuevo monitor Odyssey 3D (modelo G90XF) de 27”, que introduce una innovadora experiencia de juego en 3D que no requiere gafas especiales y se destaca por su impresionante rendimiento gaming. La avanzada tecnología de seguimiento ocular y un lente de tipo lenticular patentada ofrecen una imagen 3D de alta definición natural, accesible a través de la aplicación Reality Hub, para que la acción salte de la pantalla y brindar una nueva energía e inmersión a los juegos y contenidos de video. Otros avances gamer de este monitor son:
- Frecuencia de actualización de 165 Hz y el tiempo de respuesta de gris a gris (GTG) de 1 ms, lo que mantiene la fluidez y la capacidad de respuesta de los juegos en su pantalla 4K
- AMD FreeSync™ Premium y la compatibilidad con NVIDIA G-SYNC reducen los cortes entre fotogramas y el retardo de la pantalla, incluso durante partidas rápidas y complejas.
¿Cuál elegir?
Todo depende de tu estilo de juego y preferencias personales. Si buscas inmersión total, elige curvo. Si lo tuyo es la precisión y la versatilidad, el plano es para ti.
La clave está en encontrar la pantalla que se adapte a tu forma de jugar. Porque no hay una sola forma de ser gamer, pero sí una pantalla perfecta para todos.