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Título: Quiero tu sexo
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Título original: I Want Your Sex
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Año: 2026
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País: Estados Unidos
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Género: Suspenso erótico / Comedia
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Duración: 90 minutos
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Estreno en México: 1 de octubre de 2026
- Distribución en México: Diamond Films
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Dirección: Gregg Araki
- Guion: Gregg Araki y Karley Sciortino
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Reparto:
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Olivia Wilde
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Cooper Hoffman
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Mason Gooding
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Chase Sui Wonders
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Johnny Knoxville
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Margaret Cho
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Roxane Mesquida
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Charli XCX
- Daveed Diggs
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Olivia Wilde
- Producción: Gregg Araki, Karley Sciortino, Teddy Schwarzman, Seth Caplan, Michael Heimler y Courtney Cunniff
- Productoras: Black Bear Pictures / Desperate Pictures / Black Bear
Sinopsis: La vida de Elliot cambia cuando comienza a trabajar para Erika Tracy, una reconocida y provocadora artista que desarrolla un particular interés sexual en él. Lo que inicialmente parece una fantasía comienza a convertirse en un complicado juego de deseo, poder y vulnerabilidad.
A medida que su relación atraviesa los límites entre lo profesional y lo personal, Elliot queda atrapado en una sucesión de decisiones cada vez más caóticas que pondrán de cabeza su aparentemente ordinaria existencia.

Imagínate llegar un día cualquiera a trabajar y descubrir que tu jefa no quiere hablar de pendientes, juntas o proyectos. Te quiere a ti. Y específicamente quiere tu sexo.
Con semejante título, Quiero tu sexo (I Want Your Sex) no pretende esconder demasiado sus intenciones. La nueva película de Gregg Araki es provocadora, irreverente, sexual y, sobre todo, bastante divertida.
La historia sigue a Elliot, interpretado por Cooper Hoffman, un joven cuya vida parece encontrarse atrapada en la monotonía. Su relación sentimental tampoco atraviesa precisamente su mejor momento y su existencia cambia radicalmente cuando entra en escena Erika Tracy (Olivia Wilde), su exitosa, provocadora y excéntrica jefa.

Erika se interesa sexualmente en él y aquello que inicialmente podría parecer la fantasía de cualquier empleado con demasiada imaginación rápidamente comienza a convertirse en algo mucho más caótico.
Porque Elliot no solamente entra en una relación sexual con su jefa. También comienza a involucrarse en un juego donde deseo, poder, inseguridades y vulnerabilidad empiezan a mezclarse hasta llevarlo por situaciones cada vez más absurdas y problemáticas.
Olivia Wilde y Cooper Hoffman tienen química y resultan divertidos juntos, aunque tampoco considero que sus interpretaciones estén ofreciendo algo particularmente novedoso. Funcionan dentro del tono que propone Araki y buena parte de la comedia termina fortaleciéndose gracias a los personajes que aparecen alrededor de ellos.

Y aquí Quiero tu sexo encuentra una de sus principales virtudes: no necesita complicarse demasiado para ser entretenida.
Las malas decisiones comienzan a acumularse y la película funciona prácticamente como una cadena de tropiezos provocados por sus propios personajes. No estamos precisamente ante una historia de redención; estamos viendo personas tomando decisiones cuestionables y descubriendo que cada una puede empeorar considerablemente la anterior.
El componente sexual también se extiende hacia el mundo artístico de Erika. Su obra, su personalidad y los espacios que habita están atravesados por esa provocación, permitiendo que la película juegue constantemente con la frontera entre arte, deseo y exhibición.

Visualmente no encontré una propuesta particularmente revolucionaria. La fotografía, iluminación y escenarios cumplen correctamente y la película aprovecha oficinas, departamentos, automóviles y otros espacios para construir situaciones incómodas y cómicas. Araki no necesita convertir cada escena en un espectáculo visual porque el verdadero caos está ocurriendo entre sus personajes.
Pero detrás de las risas también existe algo interesante.
La relación entre Erika y Elliot parte de una evidente desigualdad de poder. Ella no solamente tiene autoridad sobre él dentro del ámbito laboral, sino que aprende a reconocer sus inseguridades y juega con esa vulnerabilidad. De esta manera, el deseo deja de ser únicamente físico y comienza a mezclarse con control, necesidad de aprobación y decisiones cuyas consecuencias se vuelven cada vez mayores.

Aun con todo eso, Quiero tu sexo nunca deja de sentirse como una película diseñada principalmente para divertir y provocar.
No encontré en ella algo especialmente innovador ni una reflexión que transforme completamente nuestra manera de entender el deseo. Pero tampoco creo que lo necesite. Es incómoda, caótica, sexual, absurda y bastante divertida.
Y probablemente al terminar vas a querer hablar de ella.
Aunque después de verla quizá también quieras pensarlo dos veces antes de aceptar una reunión privada con tu jefa fuera del horario laboral. 😂

