La nueva película del Universo DC presenta una versión más humana y vulnerable de Kara Zor-El, pero un guion irregular impide que todo su potencial llegue a despegar.

- Título original: Supergirl
- Año: 2026
- País: Estados Unidos
- Género: Ciencia ficción, Acción, Aventura, Superhéroes
- Duración: 126 minutos (aprox.)
- Clasificación: B (México)
- Estreno en México: 20 de junio de 2026 (ajusta la fecha si corresponde a la de tu cobertura)
- Distribución: Warner Bros. Pictures
- Estudio: DC Studios
- Dirección: Craig Gillespie
- Guion: Ana Nogueira
- Basada en el cómic: Supergirl: Woman of Tomorrow de Tom King y Bilquis Evely
- Producción: James Gunn, Peter Safran
- Productores ejecutivos: Chantal Nong Vo, Lars Winther (si aparecen acreditados en la versión que viste)
- Música: David Fleming
- Fotografía: Rob Hardy
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Reparto
- Milly Alcock — Kara Zor-El / Supergirl
- Eve Ridley — Ruthye Marye Knoll
- Matthias Schoenaerts — Krem of the Yellow Hills
- Jason Momoa — Lobo
- David Krumholtz — Zor-El
- Emily Beecham — Alura In-Ze
Sinopsis: Después de crecer en un entorno marcado por la pérdida y la destrucción de Krypton, Kara Zor-El emprende un viaje por el espacio que pondrá a prueba su sentido de la justicia y su propia identidad. Durante su travesía conoce a una joven que busca venganza contra el responsable de la muerte de su padre, obligando a Supergirl a decidir si la justicia debe seguir el camino de la compasión o de la revancha.
Inspirada en el aclamado cómic Supergirl: Woman of Tomorrow, la película presenta una versión mucho más madura, emocional y poderosa del personaje.

Desde que James Gunn anunció el reinicio del Universo DC, una de las películas que más curiosidad me generaba era Supergirl. No porque sea un personaje del que conozca profundamente los cómics, sino porque durante años la he seguido a través de las películas animadas, las series y las distintas adaptaciones de DC.
Por eso quiero aclarar algo desde el principio.
Esta reseña no pretende comparar la película con el cómic Supergirl: Woman of Tomorrow, obra de Tom King en la que está inspirada la historia. Mi opinión parte únicamente de lo que la película propone por sí sola y de la imagen que durante años he construido del personaje.
Y, lamentablemente, terminé con sentimientos encontrados.
La cinta nos presenta a una Kara Zor-El muy distinta a la que normalmente estamos acostumbrados a ver. Durante su cumpleaños decide viajar a un planeta con un sol rojo, donde los kryptonianos pierden sus poderes, para experimentar algo tan sencillo y humano como una noche de diversión.
Sin embargo, ese viaje cambia por completo su destino cuando conoce a Ruthye, interpretada por Eve Ridley, una joven que busca vengar el asesinato de su padre a manos de Krem. Lo que comienza como una misión impulsada por la sed de justicia pronto adquiere un nuevo objetivo: encontrar al criminal para obtener el antídoto que pueda salvar la vida de Krypto, el fiel compañero de Kara y, probablemente, el único vínculo familiar que aún conserva. Después de que Krem envenena al perro para robar la nave de Supergirl, la travesía deja de ser únicamente una historia de venganza y se convierte también en una carrera contrarreloj por salvar a quien representa el último lazo con su pasado.

Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue el origen que la película plantea para Supergirl. A diferencia de otras adaptaciones, aquí Kara no escapa inmediatamente de la destrucción de Krypton. La historia muestra cómo sobrevivió durante un tiempo en una ciudad protegida que quedó flotando en el espacio tras la explosión del planeta, hasta que la radiación y la kryptonita acabaron con prácticamente todos sus habitantes. Esa experiencia explica por qué esta versión del personaje carga con un trauma mucho más profundo que Superman.
Curiosamente, este enfoque sí proviene de Supergirl: Woman of Tomorrow. En el cómic, Tom King construye una Kara muy diferente a Clark Kent: una mujer que sí vivió el horror de perder su hogar y a todos sus seres queridos. Mientras Superman representa la esperanza, Supergirl simboliza la supervivencia. Sobre el papel es una idea muy interesante y, de hecho, uno de los mayores aciertos de la película.
El problema es que ese potencial nunca termina de desarrollarse.
No considero que Milly Alcock haga un mal trabajo. Al contrario, creo que ofrece una interpretación comprometida y física, especialmente durante las escenas de acción. Sin embargo, el guion no le permite construir un personaje con el que resulte fácil conectar emocionalmente. Kara pasa buena parte de la película reaccionando a los acontecimientos, pero pocas veces logra transmitir el carisma o la empatía necesarios para sostener una historia que depende casi por completo de ella.

Algo similar ocurre con Ruthye. Su relación con Kara debería convertirse en el corazón emocional de la película y en el motor que impulsa toda la aventura. Aunque ambas comparten buenos momentos, la evolución entre los personajes nunca termina de sentirse tan fuerte como la historia pretende.
El villano tampoco ayuda demasiado.
Matthias Schoenaerts interpreta a Krem, un criminal que funciona como detonante de la aventura, pero que nunca alcanza el peso suficiente para convertirse en un antagonista memorable. Sus motivaciones resultan sencillas y su presencia pasa prácticamente desapercibida, haciendo que el conflicto principal pierda fuerza conforme avanza la historia.
En contraste, quien realmente logra adueñarse de la pantalla es Jason Momoa.
Su debut como Lobo es, sin duda, uno de los grandes aciertos de la película. Bastan unos cuantos minutos para demostrar el enorme carisma del personaje y lo bien que Momoa encaja en este nuevo papel. Cada una de sus apariciones aporta energía, humor y personalidad, dejando con ganas de verlo mucho más dentro del nuevo Universo DC.
Visualmente, la película cumple con creces.

Los escenarios espaciales, el diseño de producción y las secuencias de acción lucen espectaculares en pantalla grande. Craig Gillespie construye un universo atractivo y lleno de color que aprovecha muy bien el apartado visual, convirtiéndose en una de las principales razones para disfrutar la película en cines.
Sin embargo, conforme avanza la historia, resulta difícil ignorar la fuerte influencia del estilo de James Gunn.
El humor, la estructura del viaje espacial e incluso la dinámica entre algunos personajes recuerdan constantemente a Guardianes de la Galaxia. Más que ofrecer una identidad completamente propia para Supergirl, en varios momentos la película parece intentar replicar una fórmula que ya funcionó anteriormente dentro del cine de superhéroes.
Y ese termina siendo, para mí, el mayor problema.
James Gunn comentó en distintas entrevistas que esta película no llegaría a los cines hasta contar con un guion del que realmente estuviera convencido. Después de verla, me cuesta encontrar esa solidez. Hay muy buenas ideas, una protagonista con enorme potencial y un universo que promete mucho para el futuro del DCU, pero la historia nunca consigue aprovechar completamente esos elementos.
Quizá los seguidores del cómic encuentren muchos más aciertos en esta adaptación. Desde mi experiencia como espectador que conoce a Supergirl principalmente por sus versiones animadas y cinematográficas, sentí que la película deja pasar una gran oportunidad de presentar una versión verdaderamente inolvidable del personaje.
Eso no significa que sea una mala película.

Simplemente creo que es una película que aspira a mucho más de lo que finalmente consigue.
Tiene grandes escenas de acción, un apartado visual sobresaliente y un personaje con muchísimo potencial, pero también un guion que rara vez encuentra la fuerza necesaria para hacer que todo eso emocione de verdad.
Supergirl marca un nuevo paso para el Universo DC de James Gunn. Ojalá las próximas entregas logren aprovechar mejor el enorme potencial que este nuevo universo parece tener.
⭐ Calificación: 6/10

