- Título original: ウマ娘 プリティーダービー 新時代の扉 (Uma Musume Pretty Derby: Shin Jidai no Tobira)
- Título internacional: Umamusume: Pretty Derby – Beginning of a New Era
- Año de estreno: 2024
- País: Japón
- Duración: Aprox. 100 minutos
- Género: Animación / Deportes / Drama
- Dirección: Ken Yamamoto
- Guion: Masafumi Sugiura
- Música: Utamaro Movement / Cygames Sound Team
- Estudio de animación: CygamesPictures
- Basada en: La franquicia multimedia Umamusume Pretty Derby de Cygames (videojuego y proyecto cross-media)
- Distribución en Japón: Toho

🐎 Sinopsis breve
La historia sigue a una nueva generación de Uma Musume en la Academia Tracen, destacando a Jungle Pocket, una corredora con un estilo agresivo y una ambición desbordada. En su camino hacia la cima, enfrentará rivales que pondrán a prueba no solo su velocidad, sino su identidad y capacidad de superación en un entorno altamente competitivo.
En Umamusume: Pretty Derby – Beginning of a New Era, la franquicia da un salto sólido hacia una narrativa que entiende muy bien su propio corazón: la superación personal como motor de todo avance. Más que una simple adaptación del videojuego, la película funciona como una extensión emocional de su universo, llevando al frente la idea de que correr no es solo competir, sino redefinir los propios límites.

La historia se centra en una nueva generación de corredoras, con Jungle Pocket como eje narrativo, una Uma Musume de temperamento explosivo y ambición desbordada. Su arco no se sostiene únicamente en ganar carreras, sino en algo más complejo: aprender a canalizar su impulso natural sin perder su identidad en el proceso. En ese sentido, la película construye su tema central alrededor de la madurez deportiva y emocional, donde cada competencia es también una confrontación interna.
Lo interesante del filme es cómo traduce al lenguaje cinematográfico la esencia del videojuego. En Umamusume Pretty Derby, la progresión del jugador está basada en entrenamiento, estadísticas, decisiones estratégicas y la construcción gradual de una “carrera ideal”. La película toma ese mismo concepto, pero lo humaniza: ya no vemos números ni builds, sino el costo emocional de cada mejora, la frustración de los estancamientos y la euforia de los avances que en el juego suelen sentirse mecánicos, pero aquí se vuelven experiencia vivida.

Las carreras están animadas con una intensidad que refleja perfectamente esa lógica del videojuego: la importancia del posicionamiento, el timing y la resistencia. Sin embargo, el filme evita quedarse en la simulación y apuesta por algo más sensorial. Cada competencia es una metáfora de progreso personal, donde adelantar a una rival equivale a superar una versión anterior de uno mismo.
El tema de la superación también se amplifica a través del entorno competitivo. Las rivales no están construidas como simples obstáculos, sino como distintas filosofías de vida dentro del deporte: disciplina, estrategia, talento natural o resistencia pura. Esto refuerza la idea de que no existe una única forma de “ganar”, sino múltiples caminos hacia la excelencia, algo que el videojuego ya sugiere, pero que la película dramatiza con mayor fuerza.

En comparación con el juego, donde el jugador puede reiniciar, optimizar y volver a intentar, la película introduce un elemento más definitivo: el peso de las decisiones y la imposibilidad de repetir el camino. Esa diferencia le da un tono más maduro a la narrativa, porque convierte cada carrera en un momento irrepetible, no en una simulación optimizable.
En conjunto, Beginning of a New Era funciona como un puente entre la lógica interactiva del videojuego y el lenguaje emocional del cine. Su mayor acierto es transformar la “progresión del jugador” en “progresión humana”, recordando que, incluso en un mundo donde todo parece diseñado para competir, la verdadera meta siempre es superar la versión anterior de uno mismo.

