Reseña: Oscar Castillo
- Título: Backrooms
- Título original: The Backrooms
- Género: Terror, Suspenso, Ciencia ficción
- Dirección: Kane Parsons
- Guion: Roberto Patino
- Basada en: El fenómeno de internet y creepypasta "The Backrooms"
- Productoras: A24, Atomic Monster, Chernin Entertainment
- País: Estados Unidos
- Idioma: Inglés
- Año: 2026
- Duración: 104 minutos (aprox.)
- Clasificación: Pendiente según territorio
- Distribución: A24

Sinopsis: Backrooms nos transporta a una inquietante dimensión paralela compuesta por interminables pasillos, habitaciones vacías y espacios aparentemente idénticos que desafían toda lógica. Cuando un grupo de personas queda atrapado en este extraño lugar, deberán encontrar la manera de sobrevivir mientras intentan comprender las reglas de un entorno que parece no tener salida. Conforme avanzan por este laberinto infinito, la desesperación, el miedo y la paranoia comienzan a apoderarse de ellos, enfrentándolos no solo a los peligros que acechan en la oscuridad, sino también a sus propios límites.
Backrooms es como esa pesadilla en la que despiertas atrapado en un lugar desconocido, completamente desorientado y con la inquietante sensación de que algo terrible está por suceder. Un espacio interminable donde la soledad y la incertidumbre se convierten en los verdaderos protagonistas.

Esta propuesta de terror y suspenso apuesta por una premisa diferente, sumergiéndonos en un laberinto de habitaciones aparentemente infinitas, conectadas entre sí, que generan una constante sensación de tensión, miedo y desconcierto. A través de un grupo de curiosos exploradores que se adentran en una dimensión desconocida, la película construye una experiencia tan intrigante como perturbadora.
Uno de los aspectos que más ha dado de qué hablar es que la historia deja más preguntas que respuestas. Aunque no se trata de una narrativa que busque cerrar todos sus misterios de manera convencional, sí consigue transmitir una sensación permanente de angustia, incomodidad y frustración, emociones que terminan siendo parte fundamental de la experiencia.

Otro de sus grandes aciertos es el diseño de producción. Los interminables pasillos, las habitaciones de distintos tamaños y los espacios cada vez más opresivos logran que el espectador se sienta atrapado dentro de este extraño universo. La película consigue que compartamos la confusión de sus protagonistas y nos hace cuestionar constantemente qué está ocurriendo y qué podría estar acechando a la vuelta de la esquina.
Si disfrutas del terror que apuesta por la atmósfera, el misterio y la sensación de inquietud constante, Backrooms es una propuesta que vale la pena experimentar.
Reseña: Oscar Castillo

