- Título original: Devil Wears Prada 2
- Clasificación: B
- Género: Drama, Romance
- Director: David Frankel
- Actores: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Kenneth Branagh
- País: Estados Unidos
- Duración: 2h
- Distribuidor: 20th Century Studios

Sinopsis: Casi 20 años después, Miranda, Andy, Emily y Nigel,regresan a las elegantes calles de Nueva York y a las sofisticadas oficinas de la revista Runway en la esperada secuela del fenómeno de 2006 que definió a toda una generación.
Casi dos décadas después de convertirse en una de las películas más influyentes de la cultura pop y la moda, El Diablo Viste a la Moda 2 regresa con una secuela que no solo apuesta por el glamour y la nostalgia, sino también por explorar el lado más humano de sus protagonistas. Más allá de las pasarelas, las marcas de lujo y el ritmo frenético de la industria editorial, la película busca mostrar cómo el tiempo, las decisiones personales y la presión profesional han transformado la vida de sus personajes.
Meryl Streep vuelve como Miranda Priestly, uno de los personajes más icónicos del cine moderno, pero esta vez con una faceta más vulnerable y emocional. Aunque sigue conservando su elegancia imponente, su carácter frío y sus legendarias frases afiladas, la película permite ver las consecuencias personales de haber dedicado su vida por completo al trabajo. Curiosamente, desde el estreno de la película original en 2006, Miranda Priestly se convirtió en un auténtico fenómeno cultural, al grado de que muchas de sus frases continúan siendo utilizadas como memes y referencias virales en redes sociales.

Anne Hathaway también regresa como Andy Sachs, quien ahora enfrenta una etapa distinta de su vida, marcada por la búsqueda de equilibrio entre el éxito profesional y la estabilidad personal. La cinta explora cómo las ambiciones laborales pueden afectar las relaciones, la identidad y la felicidad, retomando uno de los temas centrales que hicieron tan cercana a la primera película para muchos espectadores.
Uno de los aspectos más interesantes de esta secuela es precisamente cómo humaniza a sus protagonistas. En lugar de centrarse únicamente en el lujo y la sofisticación, la historia muestra personajes más maduros, conscientes del costo emocional que implica vivir constantemente bajo presión. Incluso las rivalidades y tensiones laborales tienen un enfoque mucho más íntimo y emocional.
Visualmente, la película sigue siendo un espectáculo. El vestuario vuelve a convertirse en una pieza clave de la narrativa, con looks elegantes y referencias al legado de la primera cinta. Como dato curioso, la producción trabajó nuevamente con importantes firmas de moda y diseñadores reconocidos para construir el guardarropa de los personajes, algo que ya había sido fundamental en el impacto cultural de la película original. Muchas piezas utilizadas en pantalla están inspiradas en colecciones reales de alta costura.

La secuela también aprovecha el contexto actual para abordar cómo las redes sociales y el mundo digital han cambiado la percepción de la moda y el éxito. Este nuevo escenario sirve para mostrar el choque entre la vieja escuela editorial y las nuevas generaciones de creadores digitales, influencers y plataformas de contenido.
Otro detalle interesante es que la primera película ayudó a popularizar aún más el interés por el mundo editorial y las revistas de moda entre toda una generación. De hecho, gran parte del personaje de Miranda Priestly fue inspirado por la legendaria editora Anna Wintour, una de las figuras más influyentes de la industria fashion. Esa inspiración sigue muy presente en esta nueva entrega.
Además, varios guiños visuales y referencias ocultas aparecen a lo largo de la película como homenaje para los fans de la original. Desde colores, vestuarios y composiciones similares, hasta pequeñas referencias al famoso discurso del “azul cerúleo”, considerado uno de los momentos más icónicos del cine relacionado con la moda.

Aunque mantiene el humor elegante y el estilo sofisticado que hicieron famosa a la original, El Diablo Viste a la Moda 2 encuentra su mayor fortaleza en la evolución emocional de sus protagonistas. Más que una historia sobre moda, la película termina funcionando como una reflexión sobre el paso del tiempo, las prioridades y el precio de perseguir la perfección.
Una secuela elegante, nostálgica y mucho más humana, que demuestra que incluso detrás de los personajes más poderosos también existen dudas, sacrificios y emociones difíciles de ocultar.

