Reseña: Hope: El primer impacto — cuando los extraterrestres parecen salidos de Attack on Titan
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Reseña: Hope: El primer impacto — cuando los extraterrestres parecen salidos de Attack on Titan

  • Título original: Hope
  • Título en español: Hope: El primer impacto
  • Año: 2026
  • País: Corea del Sur
  • Género: Ciencia ficción, acción, terror y comedia negra
  • Dirección y guion: Na Hong-jin
  • Fotografía: Hong Kyung-pyo
  • Edición: Kim Sunmin
  • Música: Michael Abels
  • Duración: 160 minutos (2 horas y 40 minutos)
  • Reparto: Hwang Jung-min, Zo In-sung, Hoyeon, Taylor Russell, Cameron Britton, Alicia Vikander y Michael Fassbender.
  • Estreno en cines: 8 de octubre de 2026
  • Presentación internacional: Festival de Cannes 2026, Competencia Oficial.

Sinopsis: En Hope Harbor, una pequeña comunidad rural de Corea del Sur, comienzan a ocurrir acontecimientos inexplicables. La aparición de animales mutilados y extraños incidentes despierta las sospechas de Bum-seok, el jefe de policía local, quien decide investigar lo que parece ser una serie de ataques misteriosos.

Sin embargo, lo que comienza como una investigación pronto se transforma en una lucha desesperada por sobrevivir cuando una amenaza extraterrestre desata el caos en el pueblo.
Entre persecuciones, enfrentamientos violentos y situaciones cada vez más absurdas, los habitantes deberán enfrentarse a criaturas desconocidas mientras intentan descubrir su origen y encontrar una manera de detenerlas.

Una extravagante combinación de ciencia ficción, terror, acción y humor absurdo que lleva una invasión extraterrestre al límite del caos.

¿Qué sucedería si mezcláramos la espectacularidad de Attack on Titan con una invasión extraterrestre, una buena dosis de humor absurdo y el particular estilo del cine surcoreano? Probablemente obtendríamos algo muy parecido a Hope: El primer impacto, una película tan extraña como entretenida que, a pesar de sus evidentes defectos, consigue ofrecer una experiencia cinematográfica bastante satisfactoria.

Dirigida por Na Hong-jin, responsable de The Wailing (En presencia del diablo), esta producción nos traslada a Hope Harbor, una pequeña comunidad rural de Corea del Sur donde comienzan a registrarse acontecimientos inexplicables. Animales mutilados y extraños incidentes despiertan las sospechas de Bum-seok (Hwang Jung-min), el jefe de policía local, quien comienza a investigar sin imaginar que está a punto de enfrentarse a una amenaza completamente fuera de este mundo.

Lo que inicialmente parece una investigación criminal pronto se transforma en una auténtica pesadilla. Una misteriosa criatura comienza a sembrar el caos entre los habitantes y, en cuestión de minutos, el tranquilo pueblo se convierte en un campo de batalla donde las armas convencionales parecen servir de muy poco.
Una de las primeras virtudes de Hope es que no tarda demasiado en entrar en acción. Después de presentar su escenario y a sus protagonistas, la película acelera considerablemente el ritmo, ofreciendo persecuciones, enfrentamientos y secuencias de destrucción que mantienen al espectador pendiente de lo que sucede.

Durante sus primeros momentos, Na Hong-jin también consigue construir una atmósfera de suspenso bastante efectiva. La incertidumbre sobre la identidad y apariencia de la criatura permite que el misterio funcione, especialmente cuando todavía desconocemos a qué se están enfrentando los protagonistas.
Sin embargo, una vez que los extraterrestres comienzan a mostrarse con mayor frecuencia, parte de esa tensión desaparece.

Y aquí es donde entra una de las características más particulares de la película.

Las criaturas parecen una extraña combinación entre alienígenas y los titanes del anime Attack on Titan. Sus proporciones, apariencia humanoide y movimientos resultan tan inquietantes como sorprendentes. Inicialmente consiguen imponer respeto, pero conforme avanza la historia y comienzan a formar parte de situaciones cada vez más absurdas, su presencia pierde parte del impacto original.

Esto no significa necesariamente que la película deje de funcionar. Simplemente cambia de personalidad.
Lo que comienza como una historia de suspenso y terror extraterrestre termina convirtiéndose en una mezcla de acción desmedida, comedia física y situaciones que desafían cualquier intento de lógica. Los personajes toman decisiones cuestionables, sobreviven a circunstancias prácticamente imposibles y recurren constantemente al humor para aliviar la tensión.

Algunos chistes se sienten forzados, es verdad, pero curiosamente esa misma exageración termina convirtiéndose en parte de su encanto.

Y es que Hope parece disfrutar de su propia locura.

En el apartado técnico encontramos algunos de sus mayores aciertos. La fotografía de Hong Kyung-pyo consigue capturar tanto la belleza del entorno rural como el caos de las secuencias de acción. La edición mantiene un ritmo intenso y la puesta en escena demuestra que Na Hong-jin sabe cómo construir momentos espectaculares.

Desafortunadamente, no todo mantiene el mismo nivel de calidad.
Aunque el diseño de los extraterrestres resulta bastante llamativo, sus efectos digitales presentan altibajos evidentes. Algunas escenas lucen impresionantes, mientras que en otras las criaturas parecen necesitar un poco más de trabajo. Es una irregularidad que resulta especialmente notoria considerando el cuidado visual del resto de la producción.

El guion tampoco pretende ser demasiado complejo. Su principal interés está en descubrir qué son estas criaturas, de dónde vienen y cómo podrían detenerlas. A partir de esa premisa, la historia incorpora nuevos elementos que amplían el misterio, aunque no siempre consigue desarrollarlos de manera convincente.
Conforme nos acercamos al desenlace, la película abraza todavía más el absurdo y comienza a plantear preguntas que no necesariamente encuentran respuesta. Su conclusión deja abiertas varias posibilidades sobre el origen de los extraterrestres y el verdadero alcance de lo ocurrido, dando la impresión de que este universo todavía tiene mucho por explorar

¿Es una película perfecta? Definitivamente no

Sus 160 minutos podrían resultar excesivos para algunos espectadores, especialmente por la repetición de determinadas situaciones y los constantes cambios de tono. Pero también es cierto que su energía, sus escenas de acción y su peculiar sentido del humor consiguen hacerla bastante disfrutable.

Incluso hay personajes que, después de sobrevivir a tantas situaciones imposibles, podrían hacer que el mismísimo Gato con Botas se sintiera como un principiante administrando sus nueve vidas.

Al final, Hope: El primer impacto es una de esas películas que difícilmente pueden explicarse sin que suenen completamente disparatadas. Es violenta, exagerada, visualmente ambiciosa y, por momentos, absolutamente ridícula.

Pero también es muy divertida.

Quizá la mejor manera de describir la experiencia sea a través de las tres reacciones que probablemente tendrás mientras la ves: primero te preguntarás qué está sucediendo, después terminarás riéndote de lo absurdo de algunas situaciones y, cuando aparezcan los créditos, posiblemente solo puedas decir:
«¿Pero qué demonios acabo de ver?»

Y lo más curioso es que, a pesar de todo, quizá salgas del cine con una sonrisa.

Porque Hope: El primer impacto demuestra que una película no necesita tener todas las respuestas para convertirse en una experiencia memorable. A veces basta con extraterrestres gigantes, persecuciones imposibles y la suficiente locura como para disfrutar del caos.

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